


Soy leyenda adapta también el guión de la segunda versión con Charlton Heston, pero su estructura es bastante similar a la de la novela. Así, el tercer acto, muy poco espectacular y sin mucha fuerza, es en el fondo, parecido al del libro( a su manera) acabando de forma un poco abrupta y dejando sin duda con ganas de más. Pero en conjunto, hay una película más que notable. En ningún momento la cinta se deja sentir como un Blockbuster, sino una historia pequeña e íntima, pues salvo contadas escenas de acción, los efectos están puestos al servicio de la historia o el escenario, la música es poco hiperbólica, más bien minimalista, triste y usada en momentos puntuales. Una pena que el diseño y acabado de las criaturas, totalmente creadas por un pobretón CGI, no estén a la altura de un presupuesto tan elevado. Quitando esos problemas, la película es un relato postapocalíptico que algunos querrán ver como una copia de 28 días después pero que esconde dentro un poso de tristeza y deseperanza como pocas cintas del fantástico han tenido nunca.

Quien espere una cinta de acción quedará muy decepcionado, pues en su lugar hay espacios vacíos e imágenes melancólicas, sin apenas lineas de guión, que muestran un mundo sin seres humanos como jamás una película había mostrado antes. Eso, señores es al menos digno de reseñarse. Will Smith hace, sin duda, su mejor interpretación hasta la fecha, mostrando solo con gestos todo el dolor y nihilismo que Matheson describía con palabras, siendo muy significativas ,por escoger solo un momento, sus reacciones al relacionarse con los supervivientes : un ejemplo de fidelidad a ciertos pasajes de la novela. También es un acierto el uso de los flashbacks explicando como Neville pierde a su familia, pues si bien la forma de hacerlo no es como el libro ,si existían los pasajes de recuerdo y aquí ,como aquel, ayudan a comprender la importancia de su familia y su dolor por la pérdida a causa de la pandemia.

Soy leyenda es casi un película independiente disfrazada de superproducción. Está rodada sin énfasis ni alardes en la mayoría de metraje y salvo algún que otro susto gratuito mantiene un tono de película intima muy poco común en la cinematografía fantástica actual. Con todo ,tiene sus partes malas, algunas de la clase “lo que pudo ser y no fue” como el desaprovechamiento de las localizaciones y escenarios para algunos momentos de acción, suspense o tensión .Otros, se engloban en lo que “debería haber sido y no fue” como esa inexplicable elección de zombies hechos por ordenador. Finalmente, los grandes fallos que son, ese flojo clímax con un guión algo mesiánico y fuera de lugar... y una , en general, descafeinada conclusión. Pese a ello, lo cierto es que no es una desdeñable adaptación del material original y es, sin duda, una rara avis dentro de lo que suele ofrecer la factoría de hollywood en estos últimos años.